AKTID diseña centros de clasificación eficientes para el tratamiento y valorización de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos
Las principales etapas de clasificación de
los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos
- Etapa 1
- Etapa 2
- Etapa 3
- Etapa 4
- Etapa 5
- Etapa 6
Etapa 1
Recepción y pesaje
El flujo de residuos llega a la planta, separado o mezclado según su origen. Se pesa, se registra y, a continuación, se descarga en la zona de almacenamiento temporal.
Una primera etapa de preclasificación por familias de productos permite después orientar los flujos hacia las vías de tratamiento adecuadas.
Etapa 2
Desmontaje manual y descontaminación
Los RAEE pasan por una fase de desmontaje manual y descontaminación para extraer los componentes peligrosos y algunas fracciones valorizables.
Las baterías, placas electrónicas, condensadores y cables se retiran principalmente antes del tratamiento mecánico.
Esta etapa permite garantizar la seguridad de los flujos y optimizar la valorización de los materiales.
Etapa 3
Trituración
La trituración constituye el núcleo del proceso de valorización. Los equipos se fragmentan para reducir su tamaño, liberar los materiales que contienen y homogeneizar el flujo.
El material obtenido se dirige posteriormente hacia las operaciones de clasificación mecánica y física para garantizar una separación eficaz de los diferentes materiales.
Etapa 4
Separación por tamaño
El flujo triturado pasa posteriormente por una etapa de cribado que permite separar los materiales según su granulometría.
La criba vibratoria permite, en particular, extraer las fracciones finas no valorizables o no combustibles.
Etapa 5
Separación por peso
Según los flujos de RAEE tratados, puede añadirse una etapa de separación neumática para optimizar la preparación del flujo.
Esta tecnología permite distinguir las fracciones pesadas y ligeras para concentrar los materiales valorizables, especialmente algunos metales, materiales inertes o placas electrónicas, antes de enviarlos hacia las vías de tratamiento adecuadas.
Etapa 6
Clasificación por material
Los metales ferrosos se recuperan mediante separadores magnéticos overband, mientras que los metales no ferrosos (aluminio, cobre, etc.) se extraen mediante separadores de corrientes de Foucault.
A continuación, los plásticos y algunas fracciones específicas, como las placas electrónicas, se identifican y clasifican mediante separadores ópticos que integran diferentes tecnologías de detección (inducción, transmisión y fluorescencia).
Tras la separación, las distintas fracciones se envían hacia las vías de valorización adecuadas.
¿Qué son los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos?
Los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) engloban todos los equipos que funcionan mediante corriente eléctrica, pilas, baterías o campos electromagnéticos cuando llegan al final de su vida útil.
Este flujo de residuos está regulado por la normativa de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), que obliga a los fabricantes a financiar la recogida, la clasificación y el tratamiento de los equipos usados.
Los RAEE contienen:
- materiales de alto valor añadido
- metales críticos
- y componentes sensibles que requieren tratamientos específicos
Para ser reciclados, estos equipos deben ser previamente clasificados, descontaminados y separados con el fin de alcanzar un nivel de pureza compatible con las vías de valorización de materiales.
PAP y TIC: los flujos de mayor valor
Los flujos PAP y TIC agrupan pequeños aparatos eléctricos, electrónicos e informáticos recogidos mezclados en las plantas de clasificación de RAEE.
Representan una parte importante de los flujos tratados (45 %) y requieren las tecnologías de clasificación más avanzadas.
Estos flujos son especialmente ricos en metales no ferrosos, placas electrónicas y componentes estratégicos.
- Flujo PAP: incluye pequeños electrodomésticos, herramientas eléctricas y equipos electrónicos de uso doméstico. Contiene principalmente plásticos técnicos, motores, metales y placas electrónicas, y requiere una clasificación fina y automatizada.
- Flujo TIC : agrupa los equipos informáticos y de telecomunicación, especialmente ricos en metales estratégicos.
Las placas electrónicas que contienen incluyen principalmente cobre, oro y plata, cuya recuperación representa un reto clave para las cadenas de reciclaje.
¿Cuáles son los retos de la clasificación de los RAEE?
La clasificación de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos no responde únicamente a una obligación normativa: desempeña un papel clave para el medio ambiente, la economía circular y la seguridad.
- Valorización de las materias primas Los RAEE contienen metales, plásticos y materiales raros que una clasificación eficiente permite recuperar y reintroducir en los ciclos industriales. También representan una fuente estratégica de metales preciosos y tierras raras indispensables para las tecnologías modernas.
- Impulso de la economía circular
Una clasificación optimizada mejora la calidad de los materiales reciclados y facilita su reincorporación a los ciclos de producción.
También permite tratar materiales complejos como los plásticos bromados, sujetos a requisitos normativos específicos. - Reducción de los riesgos industriales y medioambientales
Estos residuos pueden contener sustancias peligrosas para el medio ambiente y las instalaciones industriales.
Las baterías de litio presentan especialmente riesgos de incendio cuando se clasifican de forma incorrecta o están dañadas.
Algunos equipos también pueden contener metales pesados, PCB o gases con un alto potencial de calentamiento global, que requieren una gestión adecuada.
Una instalación de clasificación de RAEE de AKTID ofrece:
- Un equipo de expertos que le acompaña desde la definición de sus necesidades hasta la puesta en marcha y el dominio completo de su instalación.
- Un proceso robusto y fiable que garantiza un alto nivel de valorización de materiales.
- Una gestión controlada de los componentes sensibles y las sustancias peligrosas.
- Una recuperación eficiente de metales ferrosos, no ferrosos y preciosos.
- Equipos reconocidos por su calidad y robustez.
- Una automatización de las operaciones de clasificación que permite reducir las intervenciones manuales y aumentar las capacidades de tratamiento.