La performance se construye sobre el terreno:nuestros expertos comparten sus experiencias y su visión de los retos concretos de la clasificación de residuos.
Aktid Explica – El problema del óxido nitroso
Un fenómeno en fuerte crecimiento en los centros de clasificación de residuos
En pocos años, los centros de clasificación de residuos han visto llegar un nuevo tipo de elemento indeseable: las botellas de óxido nitroso.
Inicialmente destinadas a usos médicos o alimentarios (en particular para sifones de nata montada), estas bombonas metálicas presurizadas son hoy cada vez más objeto de un uso desviado con fines recreativos. El aumento de su consumo provoca una multiplicación de los abandonos en el espacio público y su presencia en los residuos domésticos (residuos mezclados o recogida selectiva).
Un fenómeno en fuerte crecimiento, con consecuencias sanitarias e industriales muy reales.
¿De dónde provienen estos elementos indeseables?
Estas botellas se tiran con frecuencia en los residuos domésticos, en la recogida selectiva, o se abandonan en la calle antes de ser recogidas por los servicios de limpieza urbana.
Sin embargo, estas bombonas deben considerarse residuos peligrosos. De hecho, debido a la presencia de gas residual, deberían depositarse en un punto limpio, al igual que las botellas de gas doméstico (butano, propano), para posteriormente ser gestionadas mediante un proceso de tratamiento de residuos peligrosos.
Óxido nitroso: ¿qué riesgos para los centros de clasificación?
El principal problema es que las botellas recibidas en los centros de clasificación no están completamente vacías. Por lo tanto, llegan todavía bajo presión a instalaciones que no están diseñadas para gestionar este tipo de riesgo.
En los centros de clasificación (recogida selectiva)
Fabricadas en acero, estas botellas se dirigen de forma natural hacia el flujo de acero mediante los overbands magnéticos. A continuación, continúan su recorrido hasta la prensa de balas.
Es en esta etapa donde el riesgo se vuelve crítico. La compresión puede provocar explosiones, generando riesgos directos para operadores y visitantes:
- Proyecciones metálicas,
- Inicio de incendios,
- Daños importantes en la prensa (cuchillas, contracuchillas, pistón, cámara de compresión),
- Paradas completas de la instalación para mantenimiento.
Una sola botella puede ser suficiente para provocar daños considerables. Algunos modelos de gran capacidad (hasta 3 litros) están ahora disponibles en el mercado y presentan un potencial explosivo particularmente elevado.
En las UVE (Unidades de Valorización Energética)
El fenómeno se manifiesta de forma diferente en las unidades de incineración, donde el aumento de la temperatura provoca las explosiones.
En algunos territorios especialmente afectados, pueden registrarse varias explosiones importantes al día, con consecuencias considerables:
- Deterioro de las parrillas y de los refractarios,
- Paradas técnicas repetidas,
- Costes de mantenimiento elevados,
- Pérdidas de explotación significativas.
¿Está este fenómeno uniformemente distribuido en el territorio?
La presencia de botellas de óxido nitroso varía considerablemente de un territorio a otro.
Aunque las zonas urbanas densas son hoy las más expuestas, el fenómeno tiende a extenderse y afecta ya a un número creciente de territorios. En algunos sitios especialmente impactados, se registran hasta 50 botellas de óxido nitroso al día en los flujos de entrada.
Esta disparidad dificulta la anticipación del fenómeno y exige respuestas adaptadas al contexto local y a la evolución de los usos.
¿Qué respuestas se pueden aportar a esta problemática?
Para combatir este fenómeno, existen varias palancas de acción:
Sensibilización y marco normativo
- Clarificación de las instrucciones de clasificación,
- Campañas de sensibilización,
- Evolución de la normativa,
- Mayor control de la distribución.
Evolución del diseño del producto
La reflexión sobre una despresurización automática completa de las botellas tras su uso constituye una vía estructurante a medio plazo.
Sin embargo, estas dos primeras palancas dependen principalmente de las autoridades públicas y de los fabricantes. Superan el ámbito de acción directo de los operadores de centros de clasificación, que mientras tanto deben gestionar este riesgo en su actividad diaria.
Soluciones técnicas en los centros de clasificación
A corto plazo, los operadores deben asegurar sus instalaciones y limitar la exposición de las prensas y de los equipos a objetos bajo presión.
Un primer enfoque consiste en hacer pasar el flujo de acero por una cabina de clasificación, para permitir la retirada manual de las botellas antes del prensado. Sin embargo, dado que este flujo suele ser particularmente puro (gracias al excelente rendimiento de la extracción magnética), el flujo de acero se encuentra a menudo aguas abajo del proceso, lejos de las cabinas de clasificación. Redirigir este flujo en líneas existentes requiere, por tanto, importantes modificaciones de implantación.
Tanto en el marco de la reorganización del flujo de una línea existente como en la creación de un nuevo centro de clasificación, esta evolución conlleva nuevas limitaciones:
- Adaptaciones de implantación (transportadores adicionales, modificación de estructuras),
- Inversiones adicionales,
- Movilización de personal para garantizar la clasificación manual,
- Mayor exposición de los operadores a un flujo que puede contener objetos bajo presión.
¿Cuál es el impacto económico?
Más allá del riesgo humano, las consecuencias económicas son significativas: costes de mantenimiento elevados, paradas de producción que pueden durar varios días, aumento de los riesgos aseguradores, pérdidas de explotación, así como la gestión específica de las bombonas como residuo peligroso, a menudo a cargo de las entidades públicas.
A escala del sector, estos perjuicios representan entre 15 y 20 millones de euros al año, según el Syndicat National du Traitement et de Valorisation des Déchets Urbains et Assimilés (SVDU). Estos costes incluyen la reparación de los equipos dañados, las pérdidas de explotación y el desvío de las toneladas de residuos no tratadas.
Smart Filter: la IA al servicio de la detección
En este contexto, también pueden desplegarse soluciones automatizadas. Es el caso, en particular, de Smart Filter, un sistema de detección basado en inteligencia artificial diseñado para identificar las botellas de óxido nitroso —así como otros elementos indeseables (barras metálicas, botellas de gas, aerosoles, etc.)— directamente en el transportador del flujo de acero.
Smart Filter detecta mediante cámaras los objetos de riesgo, los identifica en tiempo real gracias a un algoritmo de inteligencia artificial entrenado con varias decenas de miles de elementos indeseables, y los expulsa automáticamente antes del prensado.
Como integrador de sistemas, Aktid propone una solución verdaderamente llave en mano: cada Smart Filter es configurado e integrado específicamente por nuestros equipos para responder a las limitaciones propias de cada instalación. Desde el suministro del equipo hasta su instalación y puesta en marcha, todo el proyecto se gestiona de principio a fin, con una interrupción mínima de la línea de explotación.
Más allá del caso específico de las botellas de óxido nitroso, se plantea la cuestión más amplia del riesgo de incendio. Cada año, incendios afectan a instalaciones de clasificación y valorización de residuos, a veces con consecuencias importantes para las infraestructuras y los equipos.
Reducir la exposición a objetos bajo presión y a otros elementos indeseables inflamables se convierte así en un desafío central para garantizar la sostenibilidad de las instalaciones, proteger a los equipos y mantener su asegurabilidad. Detectar y neutralizar los elementos indeseables de riesgo se vuelve, más que nunca, una prioridad estratégica para los centros de clasificación.
© Aktid
La visión de los expertos
“Más allá de la sensibilización y de la evolución del marco regulatorio, el desafío consiste en identificar y aislar estos elementos indeseables del flujo de acero antes del prensado. ”
Benoit
Responsable comercial de Revamping en Aktid